lunes, 29 de noviembre de 2010

Los rostros de una esencia.


Rostros hermosos. Rostros que en momentos un sutil antifaz transparente reserva en lo cotidiano del vivir sus màs intimos gustos y deseos. Rostros que con emociòn acudieron a una fiesta para dejacarse ser, soñar y jugar. Rostros picaros, juguetones, otros un poco más perversos, con sonrisas y otros con carcajadas, rostros nuevos, y otros que permitieron nuevamete deleitarlos, uno que otro rostro nervioso, otros rostros transformandose ante los azotes y el bondage que recibieron y en los que lo aplicaron, rostros castigados y a la vez maravillados, otros relajados y extasiados observando el panorama, otros sorprendidos y a la vez ansiosos de más sorpresas, algunos pensativos y reflexivos, por momentos nostalgicos y a la vez plàcidos del momento presente que brindaba un espacio de sueños y esperanzas, otros rostros cubiertos por un antifaz para asì poder brir aùn màs el rostro del corazón. Todos los rostros y sus expresiones estuvieron presentes, dando el encanto de un momento ùnico y maravilloso, rostros que se expresaron en un momento especial. Cuantos hermosos rostros se hicieron presentes para compartir el placer y respeto por su propia esencia.
Ese día se dio el encuentro de los rostros que reflejaron la magia y esencia BDSM.