
En un bosque cerca de un lago llegaron de la mano. De frente a ella, le da un beso, y sonrie tomando una delicada pashmina que ella usaba y coloca en sus ojos acariciando su cabello. En medio de aquel lugar, en donde nada parece estar a su alcance, ella empieza a dar vueltas, pues èl la ha soltado por un momento y la observa. Siente la incertidumbre al encontrarse así, busca un poco angustiada sus pasos, que se confunden con el sonido de las ramas con el viento. Busca su olor, que percibe y trata seguir, aunque la confunden el aroma fresco del bosque. Toca el suelo a sus pies, pues es lo único claro en ese momento, que sabe donde esta parada, toma la tierra y la deja caer entre sus dedos, se levanta y suspira, recobrando la calma, pues empezo a mirar hacia adentro de ella, recordando por que esta ahi y a lo que debe entregarse es a la confianza en su Señor, que con una mirada tierna y perversa, la observaba, esperando el momento en que ella, reconociera la presencia de su dueño, aun sin verlo aun en un lugar y espacios, igual de imponentes. Entregandose asi ella a la confianza, entregandose al momento y a la magnificencia del lugar, al espacio infinito en su corazón y en su mente. Y solo susurró: Si mi Señor lista para su placer. Se queda quieta, las manos atrás, el pecho abierto, la cabeza un tanto baja, sumergida en su esencia sumisa dispuesta a ser. "Reconociendose" Tales Blindefolded by Jade. Enero 2010